Según estudios, tomar café antes del desayuno, aunque no contenga azúcar, puede disparar los niveles de glucosa de las personas, afectando los niveles de energía, concentración y saciedad durante todo el día, principalmente después que se ha tenido una mala noche.
Aquí te comparto un artículo vinculado al estudio realizado por British Journal of Nutrition.
¿Qué tal si intentas comer la proteína durante la primera hora de haberte levantado, y luego esperar a tomar el café?
